La automatización de procesos sigue siendo un factor clave de competitividad y continuará siéndolo en 2026. Sin embargo, su alcance ha evolucionado más allá de la RPA tradicional para integrarse en modelos de automatización inteligente que combinan inteligencia artificial, orquestación y minería de procesos, con el objetivo de mejorar la eficiencia operativa y liberar capacidad para tareas de mayor valor.
Este avance responde a una prioridad clara del negocio. Según el informe global CGI Voice of Our Clients 2025, la mejora de la eficiencia operativa mediante la automatización y la optimización de procesos se sitúa como la principal prioridad de negocio. A ello se suma el fuerte crecimiento del mercado de automatización inteligente, impulsado por la necesidad de abordarla desde una estrategia definida, con gobernanza y visión de futuro.
En este contexto, la automatización deja de ser una iniciativa aislada para convertirse en inteligencia operativa, capaz de transformar la operación y acelerar la competitividad. Esta evolución es analizada por Sergio Postigo, Vice-President Consulting Expert de CGI, en el artículo publicado en Byte TI, donde profundiza en los ejes sobre los que se construye el futuro de la automatización: hiperautomatización, cloud y la integración con modelos generativos