Proteger la información de las organizaciones exige anticiparse a amenazas que evolucionan al ritmo de la tecnología. El uso malicioso de la inteligencia artificial (IA) permite desarrollar ciberataques más sofisticados, mientras que los avances en computación cuántica obligan a revisar los mecanismos criptográficos actuales. En este contexto, las empresas deben preparar sus sistemas para afrontar los riesgos presentes y futuros sin comprometer la continuidad de sus servicios.

En CGI respondemos a estos desafíos con soluciones como CGI DigitalTrust360, nuestra solución de confianza digital, que permite generar firmas híbridas e incorpora capacidades de videoidentificación, prueba de vida y detección de deepfakes para reforzar la protección frente a amenazas asociadas al fraude y la suplantación de identidad. Por su parte, MEI Proxy refuerza la seguridad de las comunicaciones sin modificar directamente las aplicaciones protegidas, lo que contribuye a reducir los tiempos para corregir vulnerabilidades. Además, mediante IA RTT utilizamos IA y técnicas de Red Team para identificar debilidades, evaluar la exposición real de los sistemas y proponer medidas de mitigación en entornos controlados.

En el artículo publicado en Digital Biz Magazine, David Graciani, Vice-President Intellectual Property de CGI, y Faustino Rivero, Director Consulting Delivery de CGI, explican cómo la innovación continua en materia de ciberseguridad ayuda a proteger documentos, sistemas, comunicaciones e identidades. También analizan la importancia de incorporar capacidades de protección postcuántica y combinar la IA con conocimiento especializado y supervisión humana para preservar la confianza digital a largo plazo.